
La voz que dejaste atrás
Un piso que se vacía mañana. Un magnetófono y siete cintas, todas con tu nombre. No hay un crimen que resolver: hay dos personas que se quisieron y necesitaron contarse una versión soportable de lo que pasó.
Una caja de relatos malditos encontrada en una vieja casa rural, convertida en sistema para Foundry VTT: cartas que se giran sobre madera, piedras frías de Espíritu, ámbar de Determinación y tres Damas Grises que se acercan.


La Mesa es una mesa física vista desde arriba. Robas y la carta sale del mazo, viaja, gira y se asienta. Clic para verla de cerca. Debajo, los documentos Cards de Foundry hacen el trabajo invisible: barajar, robar, descartar, sincronizar.
Desde la 2.1 la Mesa no es una ventana: es una capa a pantalla completa sobre la escena de fondo, que cubre toda la pantalla. El ratón atraviesa lo que no es panel, y un ojo en la cabecera (o Mayús + M) la oculta para ver solo la escena; una pastilla con la llama la devuelve.
Nunca se abre sola: tiene su icono en los controles de escena, botones en los directorios y el atajo Mayús + M. La primera vez se ofrece un tutorial guiado (uno para el Guardián y otro para quien juega) que puedes repetir desde Configuración. En el icono de accesibilidad: modo oscuro, alto contraste, tamaño de texto, botones grandes y menos movimiento.
Piedra lunar y cuarzo lechoso. Cada fallo apaga una: pierde el brillo, se agrieta y la mesa se vuelve fría y desaturada.
Resina y brasa. Gástala antes de revelar (+2) o para empujar tras un fallo por poco (+1). Cada una que gastas se apaga en la bandeja.
Lejana. Apenas visible. Luz más fría.
Más cerca. Niebla, sombra, sonido.
Personal. Ineludible. Y después, el epílogo.
Tres bloques con una Dama en cada uno: distribución clásica o Damas impredecibles. El Guardián ve la forma del mazo, nunca la carta que viene.
Dificultad, carta revelada, Determinación gastada y resultado, en la propia mesa y sincronizado para todos.
Cada carta, resultado y verdad queda en el diario del protagonista. Tú añades lo que sintió. Exporta a Markdown o HTML.
Trece pestañas para crear un escenario completo, biblioteca editorial con filtros, variantes e importación validada.
Inmediatas, sincronizadas y anónimas: el aviso nunca dice quién lo activó.
Hoguera, lluvia, viento, casa vieja, cinta magnética o silencio sobrenatural, sintetizados en el navegador, con volúmenes separados.
Tamaño de texto, alto contraste, tipografía sencilla, espaciado, botones grandes, sin movimiento, sin efectos y lectura limpia.
Posición, tamaño y pestaña por usuario y mundo, siempre dentro de la pantalla. Ayuda al detenerse y con clic derecho.
Arranque por fases aisladas y diagnóstico copiable en Ajustes. Si algo falla, avisa y el resto sigue.
Se trata de descubrir qué historia se estaban contando los personajes a sí mismos. El Guardián registra lo que el jugador afirma y el relato lo pone a prueba: una carta, una pista o un recuerdo pueden cuestionarlo más tarde.
«Yo no volví a hablar con mi hermano después de aquella noche.»
«Fue él quien se marchó.»
«La carta nunca llegó a enviarse.»








Un piso que se vacía mañana. Un magnetófono y siete cintas, todas con tu nombre. No hay un crimen que resolver: hay dos personas que se quisieron y necesitaron contarse una versión soportable de lo que pasó.

Has venido a inventariar una casa antes de su demolición. La casa lleva toda la noche inventariándote a ti. El escenario perfecto para aprender la Mesa.
https://github.com/ManuRomera/mr-cuentos-de-animas/releases/latest/download/system.jsonFoundry VTT 13 y 14 · una sola base de código.
Módulos ninguno obligatorio.
Idiomas español e inglés.
Diagnóstico Ajustes → MR · Cuentos de Ánimas → Diagnóstico, o game.mrCuentosDeAnimas.diagnostic().
Diseño e implementación para Foundry VTT: arquitectura, interfaz, accesibilidad, escenarios originales y publicación.
Pertenece a sus autores y editorial. Este sistema no es oficial y no reproduce su texto, cartas, ilustraciones ni escenarios.
Si tienes el libro, puedes introducir su material en tu mundo con el editor e importador de escenarios, para uso privado.